Dumb ways to die (o cómo elegir cerrar un startup)Dumb ways to die (o cómo elegir cerrar un startup)

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Mis hijos son fanáticos de un juego llamado Dumb Ways to Die (algo así como “Formas Tontas de Morir”). Siempre me pareció un muy buen nombre para un juego; además la música es muy pegajosa, casi que me gusta.

En NXTP Labs hemos invertido en varios startups en los últimos dos años. Algunos van muy bien, otros se vendieron y, lógicamente, algunos dejaron de operar (al fin y al cabo, por eso se llama inversión de riesgo). 

Los founders de un startup no eligen quedarse sin capital, no eligen que los usuarios no adopten sus productos, ni eligen que la competencia los deje fuera de carrera. Definitivamente no eligen que su startup muera. Pero sí pueden elegir cómo morir, o cómo cerrar su startup. Algunos consejos desde la perspectiva de un inversor.

1. Comunicación. Mantener informados regularmente a los inversores y socios estratégicos es una sana práctica para cualquier startup. Más aún en tiempos complicados. Dar aviso temprano a los inversores sobre los desafíos de la empresa y los posibles caminos alternativos (incluído el posible cierre) es una forma de involucrarlos en el proceso, evitar sorpresas, de pedir ayuda a tiempo.

2. Transparencia. No sólo el proceso de comunicación es importante, sino también la transparencia con que se comparten los números finales. Temas como los salarios de los fundadores (sobre todo cuando queda poca plata en el banco), posibles deudas, costos de cierre de sociedades, valor de reventa de tecnología desarrollada tienen que quedar bien claros. En algunos casos, al momento del cierre queda algo de capital disponible; comunicar y dar explicación sobre cómo se reparte es algo que no siempre se hace. Toda transparencia en este proceso ayuda a que, a pesar del resultado no deseado del cierre del proyecto, la relación entre emprendedores e inversores pueda mantenerse, y en algunos casos hasta extenderse a un futuro proyecto.

3. Celeridad. La decisión de cerrar un startup no es fácil. De hecho, los startups no cierran cuando se quedan si capital, sino cuando sus fundadores se quedan sin energía. Pero una vez que se tomó la decisión, es clave que se ejecute con rapidez, antes que los fundadores empiecen a pensar en otros proyectos y se dispersen. Como inversor, es muy frustrante que, además de perder el capital porque el proyecto no funcionó, también tener que perseguir a los fundadores para que den un cierre ordenado y a tiempo.

 
Este post fue originalmente publicado en LatAm.VC

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Mis hijos son fanáticos de un juego llamado Dumb Ways to Die (algo así como “Formas Tontas de Morir”). Siempre me pareció un muy buen nombre para un juego; además la música es muy pegajosa, casi que me gusta.

En NXTP Labs hemos invertido en varios startups en los últimos dos años. Algunos van muy bien, otros se vendieron y, lógicamente, algunos dejaron de operar (al fin y al cabo, por eso se llama inversión de riesgo). 

Los founders de un startup no eligen quedarse sin capital, no eligen que los usuarios no adopten sus productos, ni eligen que la competencia los deje fuera de carrera. Definitivamente no eligen que su startup muera. Pero sí pueden elegir cómo morir, o cómo cerrar su startup. Algunos consejos desde la perspectiva de un inversor.

1. Comunicación. Mantener informados regularmente a los inversores y socios estratégicos es una sana práctica para cualquier startup. Más aún en tiempos complicados. Dar aviso temprano a los inversores sobre los desafíos de la empresa y los posibles caminos alternativos (incluído el posible cierre) es una forma de involucrarlos en el proceso, evitar sorpresas, de pedir ayuda a tiempo.

2. Transparencia. No sólo el proceso de comunicación es importante, sino también la transparencia con que se comparten los números finales. Temas como los salarios de los fundadores (sobre todo cuando queda poca plata en el banco), posibles deudas, costos de cierre de sociedades, valor de reventa de tecnología desarrollada tienen que quedar bien claros. En algunos casos, al momento del cierre queda algo de capital disponible; comunicar y dar explicación sobre cómo se reparte es algo que no siempre se hace. Toda transparencia en este proceso ayuda a que, a pesar del resultado no deseado del cierre del proyecto, la relación entre emprendedores e inversores pueda mantenerse, y en algunos casos hasta extenderse a un futuro proyecto.

3. Celeridad. La decisión de cerrar un startup no es fácil. De hecho, los startups no cierran cuando se quedan si capital, sino cuando sus fundadores se quedan sin energía. Pero una vez que se tomó la decisión, es clave que se ejecute con rapidez, antes que los fundadores empiecen a pensar en otros proyectos y se dispersen. Como inversor, es muy frustrante que, además de perder el capital porque el proyecto no funcionó, también tener que perseguir a los fundadores para que den un cierre ordenado y a tiempo.

  • Que startup cerró, que puedas dar un ejemplo de “que” hicieron mal, para que otros no lo repitan?

  • Lamentablemente, los “malos ejemplos” todavia estan en proceso de cierre, y no creo que ayude que los mencione.

  • Pingback: How to die with style | NXTP Labs – Grow More Faster()

  • Great post. Thank you, Gonzalo. One of the things I discuss with entrepreneurs is that’s the number one reason businesses go out of business is if they run out of money. So that when they get money, they should always focus on creating enough change in the value of the company that can raise more money, or that they can use the revenue to generate the runway to keep the business going.

  • Muy bueno Gonzalo. Es puro sentido común pero en algunos casos pareciera que priman otras cosas. Abrazo!

  • Creo que tener un “plan de escape” debería ser uno de los requisitos de acuerdo entre fundadores e inversores.
    Es cierto que este panorama es variable y fluctuante, con lo que debería revisarse mas de una vez, pero es necesario.