Gratis sí!!! (sin esfuerzo, no)Gratis sí!!! (sin esfuerzo, no)

free lunch

Hoy emprender está de moda, y eso es muy bueno. Falta mucho por mejorar en America Latina, sin embargo hoy hay disponibles recursos para emprendedores como nunca antes. Hay nuevos fondos de capital de riesgo, más inversores ángeles, más aceleradoras, más dinero disponible en distintas formas y colores.

También hay muchas instituciones, en general gubernamentales, que apoyan a emprendedores con servicios, promoción, y en muchos casos, con dinero. Existen muy buenas iniciativas ya establecidas en países como Chile (un pionero con StartupChile y varios programas de Corfo), en Brasil (FINEP y Startup Brasil), Colombia (Innpulsa y RutaN), Mexico (INADEM) e incluso algunas como VentureHive en Miami, donde aceptan startups extranjeras decididas a instalarse allí.

En la gran mayoría de estos programas, la inversión suele ser “equity-free”, es decir que a diferencia de los tradicionales inversores que toman una participación accionaria en el startup, los emprendedores no tienen que ceder nada a cambio de ese dinero.

O sea, es plata gratis? Genial! Si… ni… no… depende! Filosóficamente tiendo a creer que nada es gratis, simplemente algunos “costos” son más tangibles que otros.

Cada uno de estos programas de apoyo tienen sus propias particularidades, y a pesar de no tomar equity a cambio de la inversion que hacen, todos esperan algo a cambio. En algunos casos es que el startup se instale un cierto tiempo en la ciudad, o que una persona del equipo dedique 100% de su tiempo a estar presente durante el programa, o que los founders se comprometan a donar tiempo paranenseñar e inspirar a otros.

Este post lo escribí inspirado por un email que me llegó hoy de un emprendedor de nuestro portfolio, explicando que habían decidido suspender sunparticipación en un programa porque les insumía mucho tiempo, y necesitaban enfocarse en vender más. El argumento es muy razonable, y como inversor estoy de acuerdo, pero creo que un poco de research les podría haber evitado el mal momento de tener que abandonar a mitad de camino, y sobre todo cuidar su reputación, algo clave en un ecosistema tan chico.

La oferta inicial de “plata gratis” puede sonar muy atractiva, pero es importante entender de qué forma “se paga”, qué espera la institución de los emprendedores, así como también entender el valor del programa más allá del dinero (contactos, mentores, eventos, etc); así podrán definir expectativas claras de ambos lados, y evitar sorpresas más adelante.

 
Este post fue originalmente publicado en LatAm.VC

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Hoy emprender está de moda, y eso es muy bueno. Falta mucho por mejorar en America Latina, sin embargo hoy hay disponibles recursos para emprendedores como nunca antes. Hay nuevos fondos de capital de riesgo, más inversores ángeles, más aceleradoras, más dinero disponible en distintas formas y colores.

También hay muchas instituciones, en general gubernamentales, que apoyan a emprendedores con servicios, promoción, y en muchos casos, con dinero. Existen muy buenas iniciativas ya establecidas en países como Chile (un pionero con StartupChile y varios programas de Corfo), en Brasil (FINEP y Startup Brasil), Colombia (Innpulsa y RutaN), Mexico (INADEM) e incluso algunas como VentureHive en Miami, donde aceptan startups extranjeras decididas a instalarse allí.

En la gran mayoría de estos programas, la inversión suele ser “equity-free”, es decir que a diferencia de los tradicionales inversores que toman una participación accionaria en el startup, los emprendedores no tienen que ceder nada a cambio de ese dinero.

O sea, es plata gratis? Genial! Si… ni… no… depende! Filosóficamente tiendo a creer que nada es gratis, simplemente algunos “costos” son más tangibles que otros.

Cada uno de estos programas de apoyo tienen sus propias particularidades, y a pesar de no tomar equity a cambio de la inversion que hacen, todos esperan algo a cambio. En algunos casos es que el startup se instale un cierto tiempo en la ciudad, o que una persona del equipo dedique 100% de su tiempo a estar presente durante el programa, o que los founders se comprometan a donar tiempo paranenseñar e inspirar a otros.

Este post lo escribí inspirado por un email que me llegó hoy de un emprendedor de nuestro portfolio, explicando que habían decidido suspender sunparticipación en un programa porque les insumía mucho tiempo, y necesitaban enfocarse en vender más. El argumento es muy razonable, y como inversor estoy de acuerdo, pero creo que un poco de research les podría haber evitado el mal momento de tener que abandonar a mitad de camino, y sobre todo cuidar su reputación, algo clave en un ecosistema tan chico.

La oferta inicial de “plata gratis” puede sonar muy atractiva, pero es importante entender de qué forma “se paga”, qué espera la institución de los emprendedores, así como también entender el valor del programa más allá del dinero (contactos, mentores, eventos, etc); así podrán definir expectativas claras de ambos lados, y evitar sorpresas más adelante.