Por qué es importante saber “pitchear” para un emprendedor

En estos últimos años donde emprender se puso de moda, también se volvió popular el concepto de “pitching”, o traducido en criollo, contar tu proyecto o idea en pocos minutos. Eventos como demo days o competencias de startups ayudaron a la fama del pitch como herramienta de comunicación de startups.  Existen incontables fuentes de sabiduría sobre cómo hacer un buen pitch, y por supuesto algunos gurúes que nos enseñan sus secretos.  Algunas aceleradoras incluso contratan guionistas y profesores de stand-up para que los emprendedores se luzcan arriba del escenario.

Dice la leyenda (?) que el principal y casi único objetivo de hacer un buen pitch de tu startup es convencer a inversores para que financien tu proyecto. Esto en parte es verdad, interesar a potenciales inversores es muy importante. Pero la realidad es que un emprendedor suele pasar gran parte de su tiempo “vendiendo” y convenciendo a otros, no solo a inversores.

Un emprendedor vende cuando en los inicios tiene que entusiasmar a sus futuros co-fundadores para que se tiren al,vacío con él. Vende cuando convence a sus primeros usuarios para que prueben su producto. Vende cuando suma a los primeros empleados, y los ayuda a imaginar la empresa de la que van a ser parte. Vende cuando negocia con sus proveedores y socios estratégicos. Vende cuando habla con la prensa y participa en conferencias. Vende cuando explica a sus amigos y familia de qué trabaja y en qué invierte su vida.

Saber presentar tu startup de forma clara y concisa es importante. El emprendedor tiene el desafío de transmitir ese futuro que él ya vio, que ya está viviendo, y sumar apoyos para poder avanzar y crecer.

Este post fue originalmente publicado en LatAm.VC