Ser un startup no es excusa

Tengo la suerte de conocer muchos emprendedores, cada día veo y me reúno con varios. Desde hace un tiempo empecé a notar que algunos emprendedores, de forma consciente o inconsciente, abusan del del título de emprendedor o del estadío de startup como excusa para no ser del todo prolijos. Este virus maligno se expande tanto a temas personales como de la empresa.

Algunos ejemplos:

“Llego a tarde a reuniones porque soy emprendedor, soy desestructurado y no sigo las reglas. Y obviamente ni pido disculpas.”

“Mi startup es muy pequeño, no tiene sentido armar presupuestos, ni planning.”

“Levantamos muy poco capital, que los inversores no molesten pidiendo reportes.”

“Somos un startup, no tenemos horarios, ni jerarquías, ni reglas.”

“En todas mis reuniones abro mi iPad y leo emails, soy un emprendedor creativo y puedo mantener varios focos de atención al mismo tiempo.”

Creo que los que se aprovechan del escudo “emprendedor/startup” se pierden una oportunidad enorme de destacarse y actuar como si fueran una empresa madura, y así convencer a posibles futuros socios estratégicos, proveedores, empleados, inversores. La forma en que te compartas hoy suele ser un buen indicador de cómo es probable que te comportes en el futuro.

Un buen emprendedor está siempre con actitud vendedora (ver post sobre pitching). Tengan cuidado, muchas veces los actos hablan tan fuerte que no se escucha nada de lo que dicen.

Este post fue originalmente publicado en LatAm.VC